La revelación motivó una decisión inmediata del Tribunal Oral en lo Criminal Federal (TOCF) N°2, que ordenó el secuestro y la preservación del material para que sea sometido a peritajes. Además, los jueces dispusieron que Novarini vuelva a comparecer en la próxima audiencia para continuar con su testimonio.
La presencia de Novarini no pasó inadvertida. Su nombre figura desde hace años en el expediente y fue señalado en distintas oportunidades por testigos y por la propia Marta Ramallo, mamá de Johana.
Durante su declaración en el juicio, Marta volvió a mencionarlo como una persona que habría tenido influencia sobre su hija en los años previos a la desaparición. Según sostuvo, conocía a Novarini desde que ella y Johana vendían pañuelos en el centro platense y lo describió como alguien que se acercaba a jóvenes vulnerables con promesas de dinero. También afirmó que la relación entre ambos se desarrolló cuando Johana ya era mayor de edad y coincidió con un período marcado por el aislamiento, la violencia y el consumo problemático de sustancias. Otros testigos declararon en una línea similar a lo largo del debate.
Frente a esas acusaciones, Novarini negó cualquier vinculación con las actividades investigadas. "Me asombra porque yo no tengo ninguna vinculación ni con la droga, ni con el narcotráfico, ni con la prostitución, ni con el proxenetismo", aseguró ante los jueces. Según relató, mantuvo una relación sentimental con Johana durante aproximadamente 3 años, sostuvo además que ella tenía alrededor de 19 años cuando comenzaron a vincularse y añadió que la relación terminó cuando la joven empezó a consumir estupefacientes.
Gran parte de la audiencia estuvo atravesada por tensos intercambios entre Novarini y los abogados de la querella, Ignacio Fernández Camillo y Andrés Noetzly. En distintos pasajes de su declaración, el testigo cuestionó públicamente a Marta Ramallo y aseguró haber sido señalado injustamente durante años.
"Esta persona se ha encargado de ensuciarme constantemente", afirmó al referirse a la mamá de Johana. Las expresiones motivaron objeciones de la querella e intervenciones del presidente del Tribunal, Germán Castelli, quien debió ordenar en varias oportunidades el desarrollo de la audiencia.












