
La muerte de Érica Valdez, la policía hallada sin vida en un módulo de Berisso el último 9 de abril, sigue rodeada de interrogantes para su familia. La querella cuestiona los estudios realizados, apunta a presuntas irregularidades en el manejo de pruebas y volvió a reclamar que el fiscal Álvaro Garganta sea apartado de la investigación.












