Coronavirus: Argentina comprará 25 millones de dosis de la vacuna rusa Sputnik V

Nacionales 03/11/2020 Por Berisso Ya
Los primeros 10 millones de dosis llegarán en diciembre y el resto en enero. Lo anunció este lunes el presidente Alberto Fernández.
Vacuna
Coronavirus: Argentina comprará 25 millones de dosis de la vacuna rusa Sputnik V.

La Argentina comprará 25 millones de dosis de la vacuna rusa Sputnik V contra el coronavirus, según anunció el presidente Alberto Fernández. Esto equivale a 12,5 millones de vacunas (ya que el esquema prevé dos aplicaciones).

Los primeros diez millones llegarán entre diciembre y enero y quedará un remanente de 2,5 millones que vendría después. “Para diciembre podríamos comenzar la vacunación”, indicó Fernández, aunque esto estará supeditado a los tiempos de su aprobación.

En el presente, la Sputnik V está siendo testeada en 40 mil voluntarios para completar la fase 3. Entre fines de este año y comienzos del siguiente, el país iniciaría entonces con el proceso de distribución masiva, siempre y cuando la variante atraviese con éxito todas las pruebas. Este acuerdo con Rusia se suma a los que el Gobierno ya fue haciendo con los laboratorios de distintos lugares del mundo como Pfizer, Astra Zeneca y Sinopharm para garantizar la provisión de una efectiva vacuna contra el coronavirus.

Según fuentes gubernamentales, la vacuna –que ya espera la aprobación de Anmat– en primer término será recibida por los grupos de riesgo –profesionales de la salud y adultos mayores– y luego el objetivo será inocular a todo el resto.

De acuerdo a las estimaciones del Presidente, de hecho, gracias a las dosis del antídoto que ofrece la Federación Rusa, “la mitad de la población argentina estaría vacunada”. Además, reconoció que él mismo se inmunizará con la variante: “Tengo dos muestras que me mandaron de Rusia al comienzo de la discusión (para la adquisición), pero no me parece justo que yo me vacune y otros argentinos no puedan vacunarse, más allá de que yo sé la responsabilidad que tengo”, admitió.

El ministro de Salud, Ginés González García, por su parte, afirmó que se “está negociando con cinco firmas que están más adelantadas en llegar a la aprobación” y sostuvo que “la ventaja de Rusia es que ofrece una cantidad mucho mayor (de dosis) y nosotros las queremos cuanto antes”.

Carla Vizzotti, secretaria de Acceso a la Salud, fue la funcionaria que viajó a Rusia para analizar el estado de desarrollo de la sustancia activa y concretar el acuerdo. Será producida por laboratorios de India, Corea del Sur y China. También, a partir de un vínculo contractual entre el Fondo Ruso de Inversión Directa (RDIF, por sus siglas en inglés) y la empresa brasileña Unión Química Farmacéutica Nacional, Brasil registrará a Sputnik V en su territorio. Ello permitirá, a partir de ese momento, producir y distribuir sus dosis. En total, según detalló Kiril Dmítriev, director del RDIF, ya han comprometido más de 200 millones para América Latina.

Ahora bien, si la vacuna todavía no finalizó sus ensayos en fase 3, ¿cómo es que Argentina ya se asegura sus primeras provisiones entre fines de este año y principios del que viene? Mario Lozano, virólogo del Conicet y experto en el área,lo explica: “La idea no es empezar a vacunar antes de que culmine la fase clínica 3. Lo que Argentina hará es una compra a riesgo con el objetivo de tener garantizada una buena cantidad y un número considerable en el caso de que supere todas las pruebas con éxito. Es una inversión la que se está llevando a cabo”, destaca.

Lo que suelen sostener desde las farmacéuticas y relata Lozano es que, en el marco actual de pandemia, las empresas no podrían comenzar a fabricar la vacuna una vez que los ensayos finalicen sino que deben hacerlo antes. La producción a riesgo –es decir, a costa de que la fórmula vacunal finalmente no tenga éxito– se justifica en la medida en que, apenas culmina la fase 3, las biotecnológicas ya cuentan con las dosis suficientes y están listas para iniciar con su distribución.

Te puede interesar