Kicillof no llegó a un acuerdo y tuvo que ceder: anunció el pago a los bonistas

Provinciales 05 de febrero de 2020 Por
Destinará US$277 millones para el capital y los intereses del bono BP21, que vencía hoy; resaltó que usará fondos propios y del mercado doméstico, y anunció una renegociación del resto de la deuda externa.
Axel
Axel Kicillof, gobernador de la provincia de Buenos Aires.

La cuarta prórroga otorgada a los tenedores del bono BP21 se cumplió ayer al mediodía y fue la vencida. No hubo más extensiones de plazo, pero tampoco hubo acuerdo y el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, decidió pagar a los bonistas el capital y los intereses del vencimiento originalmente pautado para el 26 de enero, que pretendía llevar al 1° de mayo, a cambio de anticiparles el pago de unos 80 millones de dólares. Al concretar ese pago, de unos 250 millones de dólares de capital y otros 27 millones de dólares de intereses, la provincia evitará entrar en default.

El mandatario dijo que había logrado un acuerdo con la mitad de los bonistas, pero que no pudo llegar al 75% de adhesión necesario para posponer el pago. Según contó en una conferencia de prensa de ayer, pudo reunir el dinero necesario para el pago gracias a una colocación de letras en pesos y, según destacó, sin requerir asistencia del gobierno nacional.

En paralelo, anunció que pondrá en marcha el proceso para renegociar el resto de la deuda en dólares que la provincia debe pagar este año, y volvió a responsabilizar de la crisis por la deuda a los gobiernos de María Eugenia Vidal y Mauricio Macri.

Afirmó que su antecesora dejó "una situación de insostenibilidad de la deuda, con vencimientos y montos que la hacen impagable", para insistir: "La deuda en pesos se multiplicó por cinco en cuatro años, en los que se emitieron US$5000 millones -el doble que en los ocho años anteriores-, de los cuales el 94% vence entre 2020 y 2023".

Luego de esa introducción de tono político, Kicillof informó que había decidido pagar con fondos de la provincia a los bonistas. Parte de esos fondos, dijo, surgieron de la colocación de una letra del Tesoro por 10.000 millones de pesos. "Fueron aportados 9300 millones por el mercado doméstico", explicó.

"Hemos resuelto afrontar el vencimiento con recursos propios, sin asistencia del gobierno nacional", resaltó, e indicó que, con ese pago, esquivaba el fantasma del default que se hubiera concretado hoy, cuando finalizaba el período de gracia para abonar.

La cesación de pagos no solo hubiera desatado una catarata de reclamos (un pedido de aceleración del total de la deuda externa bonaerense), sino que iba a impactar en la renegociación que encara el gobierno nacional con sus acreedores y con el FMI. La Casa Rosada, a su vez, no quería salir en auxilio de Kicillof para evitar que otras provincias exigieran el mismo salvataje.

En su última propuesta para diferir el vencimiento hasta el 1° de mayo, la provincia había ofrecido cancelar el 30% del capital (unos 75 millones de dólares) y los intereses por postergar el pago (unos 5 millones de dólares más). El gobierno bonaerense no logró la aceptación de esa propuesta y, para no caer en cesación de pagos, quedó obligado a pagar la totalidad de capital e intereses, alrededor de 277 millones de dólares.

La piedra en el zapato para el gobernador fue el fondo Fidelity, según confirmó ante la consulta de LA NACION durante la conferencia de prensa que se hizo en el Salón Dorado de la gobernación, acompañado por el ministro de Hacienda y Finanzas, Pablo López.

El gobernador dijo que se había llegado a buen puerto en las conversaciones con unos 200 bonistas minoritarios, entre ellos un comité que agrupaba a varios tenedores. Señaló que, con ellos, alcanzó una adhesión superior al 50%. Entonces apuntó a Fidelity, sin nombrarlo: "Hubo un fondo que dice tener el 25% o más, o sea que tiene capacidad de bloqueo, que no tuvo la misma actitud que el resto y pretendió negociar de otra manera. Ofreció cobrar todo, pero en cuotas".

Lo escuchaban atentos, en primera fila, sus funcionarios de mayor confianza: el jefe de Gabinete, Carlos Bianco; la ministra de Gobierno, Teresa García; la ministra de Comunicación Pública, Jesica Rey; el secretario general de Gobierno, Federico Thea, y la directora de Cultura y Educación, Agustina Vila.

Antes de anunciar "el inicio del proceso de reestructuración de la deuda en moneda extranjera", Kicillof hizo un duro diagnóstico de la situación financiera y repasó el calendario de vencimientos de deuda que queda para 2020.

Las referencias a Macri y Vidal fueron una constante que comenzó cuando Kicillof citó frases del expresidente, tomadas de una conversación con militantes de Villa La Angostura que trascendió a partir de un video. En ellas, Macri afirma que, como presidente, le había advertido a sus funcionarios: "Yo conozco a los mercados, un día no te dan más plata y nos vamos a la mierda".

Kicillof evitó esa última palabra, pero destacó que esa falta de financiamiento "ocurrió en febrero de 2018" y que, entonces, Macri acudió al FMI. Fue un modo de apuntar contra la "irresponsabilidad" de Cambiemos y de rechazar los planteos de quienes señalan que el bono BP21, que casi lleva a la provincia al default, fue emitido, en rigor, por el exgobernador Daniel Scioli, en 2011.

(FUENTE: LA NACIÓN)

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